La tercera edición de EncuentroSevilla está a punto de celebrarse y vuelve a convertir la ciudad en un espacio de diálogo cultural abierto a todos. Con un lema inspirado en un poema de Antonio Machado y el impulso de casi un centenar de voluntarios, el encuentro busca provocar una mirada renovada sobre la realidad a través del asombro, la belleza y las grandes preguntas humanas. Conversamos con Manuel Valdivia, presidente del evento, sobre el sentido de esta nueva edición y lo que la hace especial.
Una nueva edición de EncuentroSevilla está a punto de celebrarse y vuelve a despertar expectación. ¿Qué va a aportar este año y qué crees que la hará especial?
A mí me gusta decir que la fiesta está a punto de comenzar, porque, efectivamente, tenemos mucho que celebrar. La primera aportación es que podamos estar de nuevo en la plaza pública para hacer nuestra propuesta; es decir, la propia existencia de EncuentroSevilla por tercer año consecutivo. Esto significa que nos vamos consolidando como referente cultural en la agenda sevillana. De hecho, me atrevería a decir que vamos siendo conocidos en otras comunidades e, incluso, en países extranjeros.
Esto, sin duda, se debe a la apuesta que hacemos por las redes sociales para dar a conocer nuestra propuesta cultural. Aunque no es nuevo, la presencia de casi un centenar de voluntarios que, gratuitamente, construyen EncuentroSevilla hace especial nuestro evento. Como nos gusta decir: ellos son el corazón del encuentro.
El lema de esta edición se inspira en un poema de Antonio Machado. ¿Por qué se ha elegido este texto y qué relación tiene con el asombro y la belleza que vertebran el encuentro?
Cuando finalizó la segunda edición y, tras un período de reflexión, nos preguntamos si seguía siendo pertinente hacer EncuentroSevilla, la respuesta fue que, aún sabiendo que el esfuerzo es grande y nuestra energía limitada, la alegría en nuestros corazones no se podía ocultar.
Ahí surgió la idea de hablar del corazón, entendido como la sede del deseo de bien, de belleza y de justicia que tiene todo hombre: una sed de entender qué es la vida, saber quién soy, por qué y para qué vivo.
El poema de Antonio Machado, del que hemos celebrado el 150.º aniversario de su nacimiento en 2025, pone palabras a nuestras preguntas más humanas y, por eso, lo hemos elegido como lema y eje vertebrador para esta tercera edición.
De cara a esta edición, ¿qué significa para ti el asombro y cómo esperas vivirlo como presidente del evento?
Los últimos versos del poema de Machado dicen:
«Los claros ojos abiertos
señas lejanas y escucha
a orillas del gran silencio»
Como se puede observar, expresan de un modo bellísimo lo que para mí es el asombro ante la realidad y la postura justa para dialogar con ella. Descubro que, cuando miro así, surge el asombro, porque la realidad es más potente que mis ideas. En estos días previos no quiero dar nada por descontado ni hacerme una imagen previa de lo que va a suceder; sino que vivo como un niño esperando la noche de Reyes.
Si tuvieras que definir lo que va a ser EncuentroSevilla en una sola frase, ¿cuál sería?
Un lugar de encuentro donde está todo por suceder.